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Brechas entre hombres y mujeres durante el ciclo de vida

Hasta los 5 años no existen grandes diferencias en el desarrollo cognitivo y no cognitivo entre hombres y mujeres y, si es que las hay son levemente favorables a las mujeres. Pero algo ocurre de ahí en adelante. Ya sea por un factor cultural, contexto familiar o educacional, comienzan a generarse una serie de brechas que con el tiempo no hacen más que ampliarse entre ambos géneros. Así lo demostró un estudio realizado por el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales UC, que evidenció las diferencias entre ambos sexos a medida que se avanza en el ciclo de vida y lo desfavorable que terminan siendo las cifras para las mujeres.

En la época escolar las mujeres presentan mejores resultados en Lenguaje, según datos del SIMCE a los 10, 14 y 16 años, con diferencias que ascienden a 0,2 desviaciones estándar (unos 22 puntos en términos de puntaje PSU). Sin embargo, al rendir la PSU, a los 18 años, esa diferencia favorable a las mujeres se vuelve prácticamente igual a 0. Por otra parte, no obstante la leve ventaja inicial de las mujeres antes de los 5 años, en Matemáticas esa diferencia se vuelve cercana a 0 a los 10 años y definitivamente favorable a los hombres a los 14 y 16 años (con diferencias acercándose a las 0,2 desviaciones estándar) y definitivamente muy importante al momento de rendir la PSU (con diferencias del orden de casi 0,3 desviaciones estándar). Por contraste, las jóvenes muestran mejores promedios de notas en educación básica y en educación media.

¿Cómo se explica esto? Para la socióloga e investigadora del Centro UC Eileen Hughes el factor cultural es el más determinante. “Deviene de estereotipos que nacen primero desde la familia y que luego se van fortaleciendo en espacios educacionales y en la sociedad en general. Se observan expectativas y demandas diferenciadas por género que son claramente una construcción social. Por ejemplo a edades tempranas a las niñas se las responsabiliza por tareas domésticas y de cuidado de hermanos menores o personas mayores”, explicó.

En el ingreso a estudios superiores, estos estereotipos se verían reflejados en las carreras que eligen hombres y mujeres. Mientras ellas prefieren carreras de índole humanista y social, ellos optan por las más científicas, hecho que más tarde a la hora de entrar al mercado laboral repercute en una brecha salarial importante. El promedio del ingreso bruto al cuarto año de titulación de las carreras que eligen los hombres, es casi $500 mil superior al de las mujeres.

Es sabido que la tasa de participación laboral de las mujeres es más baja que la de los hombres. Según datos de la Casen 2013, esta llega a 45,6 mientras que en el caso de los hombres es de 70,7. Llega el momento de jubilar y las cifras siguen siendo desalentadoras para las mujeres, la pensión promedio de vejez es significativamente más alta para los hombres: 5,99 UF para ellos y 3,84 UF para ellas, en el caso del retiro programado; y 13,44 UF para ellos versus 11,55 para ellas en el caso de las rentas vitalicias.

“La diferencia entre hombres y mujeres en la jubilación es donde más se acentúa. Esto se da en primer lugar porque las pensiones en nuestro sistema dependen de lo que cada persona acumule en su cuenta individual  y eso está determinando en el caso de las mujeres porque trabajan menos, por menos salario y tienen más entradas y salidas del mercado laboral. En segundo lugar, las mujeres tienen la posibilidad de pensionarse cinco años que los hombres, entonces son cinco año menos que tienen para juntar plata para su pensión. Y por último las mujeres tienen mayor expectativa de vida”, dijo Javiera Vásquez, economista e investigadora del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales UC.


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